Dos
discos grabados ("Unknown Pleasure" y "Closer"),
un elepé doble con rarezas y parte del último recital ("Still")
y el temprano suicidio de su cantante, compositor y líder: Ian Curtis;
hizo de Joy Division una banda de culto en todo el mundo. Millones de jóvenes
comenzaron a identificarse con la oscura y desoladora visión de Curtis
y grupos como The Cure se encargaron de alimentar y popularizar esta
nueva forma de ver las cosas.
En 1985, mientras Uruguay vivía la primavera democrática, era bastante
común ver bandas (Estómagos, Traidores, Zero) y jóvenes
vestidos totalmente de negro, con su piel pálida y los pelos peinados hacia
arriba, embanderando el dark-rock como filosofía musical.
Hoy en día la cosa ha cambiado y son pocas las bandas que continúan esta
gótica costumbre en nuestro país. Una de ésas pocas bandas es Fixión:
integrada por Daniel Bonilla (guitarra y voz), Lucía Varela
(guitarra y voz) y Juan Navatta (bajo).
En esta nota, Fixión nos muestra el lado más oscuro del rock
nacional y nos adelanta "Nadie a quién herir", su
trabajo debut.
Hoy en día es raro ver en Uruguay a un grupo con una estética dark...
Daniel: Y es raro realmente, porque es una corriente que en el mundo
tiene una pegada alucinante. Hay bandas de primer nivel como Systers of Mercy en giras monstruosas, con veinte shows por mes.
Lucía: En una de esas no hay bandas de ese estilo acá a raíz de que
a veces dicen: "uuuuh, música de los ‘80"... Como que sos
prácticamente un dinosaurio.
Daniel: Habiendo gente que toca estilos mucho más viejos: rockabilly,
cosas del ’50... que vos decís: "¿y cómo?"; esto de última
es un poco más actual.
La cosa es que hacen lo
que les gusta a ustedes.
Daniel: Y es lo que nos sale. Yo creo que toco un reggae y me sale dark
realmente, me sale dramático porque es lo que sé hacer y que lo tome el que
quiera; esa es la postura de la banda. De aquí en más no depende de nosotros
la suerte que puedan tener nuestras canciones: depende del mercado, los
contactos y el destino.
¿Y cómo comenzó esa
influencia o ese gusto por el dark-rock o lo gótico?
Lucía: Con The Cure: para mí fue la primer banda que conocí.
De ahí en más me empezaron a interesar otras cosas por el estilo... Yo nací
en el ’80 así que lo primero que agarré fue eso.
Daniel: Yo estuve mucho tiempo con el punk-rock. Después empecé a
escuchar cosas de Joy División: me gustó y empecé a buscar más
material. A veces encargaba porque no había muchas cosas acá y conseguí
letras de Joy Division... Porque no sólo me entró por la estética o
el sonido, sino que también me gustó al leer las letras de Nick Cave
y Ian Curtis: me identifiqué más.
¿Y algunas
influencias de bandas de acá?
Daniel: No tengo muchas influencias de bandas de acá... Dentro de lo
nuestro lo que más me gusta son Los Estómagos.
Lucía: Yo no escucho mucho rock nacional, pero hay temas de Zero
por ejemplo que me encantaban.
En marzo comenzaron a
grabar el disco ¿no?
Daniel: Sí, grabamos unas baterías en estudio antes que se fuera Carlos
[Conti, ex batero] a los EEUU, pero como empezamos a armar el video
clip nos dedicamos un poco a eso y el disco quedó un poco detenido.
¿Y ahora cómo
va el tema del CD?
Daniel: Va bien. Lo que pasa es que tuvimos varios problemas,
principalmente por el tema económico, así que vamos trabajando a medida que
van saliendo los recursos. Los temas están todos compuestos, están las bases
grabadas y de a poco le vamos agregando cosas, y ya hay una persona que está
diseñando la tapa.
¿Quién compone
los temas?
Lucía: El que compone los temas es Daniel... En principio él
traía los temas ya hechos, con letras casi todos y después era trabajar
sobre esa idea.
Los temas que están en
los demos van al disco ¿no?
Daniel: Claro, esos tres ("Sed y Sangre", "Up" y
"Más allá") más una versión de [el tema de Eurithmics]
"Sweet dreams"... El disco va a tener doce canciones, capaz que a último
momento agregamos algo más.
¿Cómo
seleccionaron los temas para el disco?
Daniel: Después de tocar un año y medio hicimos un proceso viendo lo
que más nos gustó, lo que más le gustó a la gente... hemos descartado unos
diez temas...
¿Cómo supieron
los temas que más le gustaron a la gente?
Daniel: Mirá, no sé... te das cuenta. A veces presentamos algunas
canciones que después la gente nos comenta o nos dice: "qué bueno
está ese tema". Hay otras canciones que la gente no nos dice nada...
Lucía: Te das cuenta que no tienen ningún efecto.
Daniel: O gente que escuchó el demo y te comenta algo.
¿Cuándo
empezaron a grabar el video de "Sed y sangre"?
Daniel: En junio. Tuvo una producción de dos meses, el rodaje fue en
dos días en dos lugares diferentes y después vino la parte de edición.
Hicieron el proceso al
revés, porque en general primero se saca el disco y después el video clip.
Lucía: Es que acá mucha difusión no hay, entonces podés estar años
tocando en un pozo. Con un video ya es otra cosa. También se dio que Carlos
y yo estudiamos en la Escuela de Cine de Cinemateca, entonces dijimos: "vamos
a aprovechar que somos dos para hacer algo". Además sabíamos que Carlos
en determinado momento se iba a ir y decidimos apurar la cosa.
¿Y está en
rotación el video?
Daniel: Lo han pasado en algún cable del interior, en TV Ciudad... Está
en el sitio web nuestro en una versión comprimida para bajar y lo hemos
llevado a Buenos Aires y algunos medios lo han visto y nos han comentado algo.
Entonces cuando esté
listo "Nadie a quién herir" también van a apuntar al
mercado argentino ¿no?
Daniel: Totalmente, Argentina y más allá. Estamos pensando en eso
porque acá el medio es muy chico, para todas las bandas de todos los estilos,
hagan lo que hagan.
Lucía: Y acá está complicadísimo. Por ejemplo: hablando con otras
bandas argentinas más o menos del mismo estilo que nosotros, nos comentaban
que el público fiel a esto era unas quinientas personas en una banda under; y
acá serán seis personas (risas). Así que acá todas las bandas son under.
Es que hablar de un
circuito under acá es medio irónico, ¿o hay diferencias entre una cosa y la
otra?
Lucía: Es que a comparación de lo que es el under en otro lugar, acá
directamente no existe eso.
Daniel: Nosotros quisimos tocar el verano pasado en Atlántida en
distintos lugares y nos cerraron las puertas; no conseguimos ni un toque.
Lucía: Y mirá que preguntamos en todos lados: desde el más chico,
hasta boliches que decís: "no puedo creer que acá toquen los números
uno".
Daniel: Preguntamos en un pub donde tocaban grupos grandes y la
diferencia era que ellos tocaban sobre un escenario, mientras que nosotros
tocaríamos en lo que sería el living del pub...
Lucía: Corremos los sillones... (Risas).
Daniel: Te amplifican por donde sale la música de los CD’s y ni
siquiera teníamos el retorno de lo que tocamos. O sea: dijimos muchas gracias
y nos fuimos... Lo que pasa es que queríamos tocar en ese escenario en las
mismas condiciones de sonido y de luces, donde hacen una prueba de ensayo a
las diez de la noche y no a la una, a cinco minutos de empezar a tocar.
Entonces sí hay diferencias entre una banda under y otra que no lo sea, y son
ésas.
Y eso que ahora pasamos
un buen momento en cuánto a lo que es el rock nacional, por lo menos en
cuanto a difusión y a público.
Daniel: Lo que pasa es que acá hay más músicos que público.
Lucía: Aparte los músicos tampoco quieren ser público.
Daniel: Dicen que en Montevideo hay 800 bandas y deben haber más.
Multiplicalo por cuatro y te da 3.200 pibes tocando; y no hay un circuito de
pubs y lugares para tocar todos. También acá todo es muy lento ¿no? Hay
bandas que tienen ocho años de trabajo y recién se empiezan a conocer.
Bueno, en el ’85 pasó
lo mismo que ahora: aparecieron un montón de bandas nacionales, pero después
quedaron dos o tres.
Daniel: Las bandas que van a quedar son las que realmente puedan hacer
lo que quieren, en el momento que quieran y no dependiendo del medio. Acá el
mercado tiene sus límites y a eso no hay con que darle. Hay cinco bandas que
están tocando seguido y en cualquier lado, hasta en lugares que tocan para
tres personas: ¿vale la pena eso? ¿es real? ¿de qué te sirve?
Lucía: Acá podés tocar todos los fines de semana, pero es una ficción,
porque nadie te va a seguir: no hay público.
Daniel: La Vela Puerca tocó 56 veces en Europa, pero acá no lo
podés hacer, hasta siendo La Vela Puerca. No hay gente y no se puede
inventar. Ese es el límite que tiene el mercado y contra eso no se puede ir.
Lucía: Después del cuarto toque, seas quién seas, la gente se agota.
Daniel: Igual creo que para tener un suceso en este medio, tenés que
hacer música o ritmos que realmente sean populares, que peguen en la mayoría
de la gente, o sino mezclar tu música con cosas populares, que realmente
cuando suenen agarren a la gente. Y nosotros eso no lo hacemos: no usamos el
ritmo de la murga por ejemplo. Así es el juego nuestro y vamos a entrar en
donde nos dejen entrar. Es imposible para nosotros entrar a jugar en ese
territorio: dudo que estemos en un ranking o en lo que quiere la gente, no la
veo.
Nicolás Hidalgo
+ Por
Nicolás Hidalgo. Agosto de 2003. DELURUGUAY.NET
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